Artículo
Publicado en el Periódico Domine Cultural Nº 19
Lo invisible, lo inaudible y lo
impalpable.
por Vanesa Cordantonopulos
La música y el Kung Fu se asemejan en muchos aspectos.
Son expresiones espaciales, es decir, que viajan a través de
todos los tiempos, y dependen de la memoria, por lo cual algunos aspectos
particulares son difíciles de definir, y su efecto tiene incidencia
en el plano psicológico y anímico.
En las últimas décadas parecería haber una especie
de moda/tendencia a alejarse cada vez más de las cosas esenciales
que verdaderamente priman sobre los valores de moda, carentes de toda
posible filosofía que sostenga un día libre de estrés
o presiones psicológicas.
Si la conexión que logramos con nosotros mismos en contacto con
algún tipo de arte, que puede ir desde lo musical, teatral o
corporal, hasta lo marcial, nos sirviera para volver al origen y estado
más puros, tal vez algunos valores y prioridades cambiarían
en la vida cotidiana. En ese plano, trascender el tiempo y el espacio
son mucho más que un concepto filosófico del lenguaje
encriptado del Kung Fu. La relatividad, lo esencial y lo básico,
serán el camino y el recorrido mismo?
Es por demás importante tener contacto con alguna faceta artística
(musical o marcial...?), en especial si a través de una disciplina
apoyada en la fuerza de voluntad y la perseverancia, nos permite desarrollar
nuestra propia personalidad en su máximo potencial.
La música es una materia abstracta, basada en la expresión
de todo tipo de sentimientos que conforman un lenguaje universal como
pocos. El Kung Fu es una filosofía de vida, basada en todo tipo
de expresión y manejo de la energía, interna y externa,
entre otras cosas. En ambos casos, se desarrollan la fuerza, la potencia
y velocidad por un lado, y la suavidad y la ligereza por el otro, tratando
de transponer permanentemente los límites.
Enseñar lo que no se puede tocar ni ver, no es tarea fácil.
La fluidez de algo intangible es una fórmula que sólo
podemos preparar sabiendo que no hay otro límite de llegada que
el comienzo de una nueva distancia...
Por cualquier inquietud o comentario puede escribir a
vanesa@armonia-adlibitum.com