Artículo
Publicado en el Periódico Domine Cultural Nº 15
Villa Ocampo
Por Ana Leguísamo Rameau
Ramona Victoria Epifanía Rufina Ocampo, más conocida como
Victoria Ocampo, nació el 7 de Abril de 1890. Fue una verdadera
mujer transgresora de su época, una escritora que supo plasmar
con rebeldía las verdades de su tinta. Amaba la naturaleza, el
mar, el cine, el teatro y la música de Los Beatles.
Para muchos, ella lo tuvo todo: dinero, amor de familia, educación,
amigos y una excelente relación social con el mundo del arte.
Algo impaciente, quizás impulsiva y fiel a su pasión por
la escritura, a los treinta años, publicó su primer artículo
y esto le costó la oposición de su propio padre, situación
que no torció en absoluto la decisión tomada. En 1931
fundó la revista Sur, la cual se editó durante cuarenta
años. Luego del golpe militar de 1930, la Argentina fue adquiriendo
rumbos nacionalistas que se fomentaron con el proteccionismo cultural,
y entonces fue allí cuando la revista Sur desplegó su
más acérrimo sentimiento en contra de la doctrina practicada.
Las más diversas religiones, corrientes, políticas y credos,
supieron manifestarse en estas publicaciones, que iban desde el catolicismo,
protestantismo, budismo, agnosticismo, ateísmo, izquierdismo,
derechismo, centrismo, etc. En 1936 fundo la UMA, Unión de Mujeres
Argentinas, disciplina que incluyó a veinte mil mujeres, las
cuales unidas, impidieron la promulgación de una ley que las
reducía al estado de deficiente mental, bajo del dominio del
hombre, incapaz de manejar sus bienes y su persona. El 26 de julio de
1946 Victoria asistió al Juicio de Nuremberg. Más tarde,
Perón prometió, por intermedio de un discurso (desde Buenos
Aires), otorgarle el voto a la mujer. Victoria consideró una
desubicación obtener el voto a través de un gobierno “antidemocrático”
y en 1951 viajó a Europa. De este modo, los peronistas marcaron
con una cruz la entrada de Villa Ocampo, designándola “oligarca
disidente”. Temiendo que allanen su casa de San Isidro, envió
al hogar de sus amigos una serie de valijas con cartas que frecuentaron
las idas y venidas hacia el viejo continente, aunque en 1953, mientras
Victoria descansaba en Mar del Plata, Villa Ocampo fue intervenida por
la policía, entonces ella marchó presa a la cárcel
de “El Buen Pastor”. Victoria fue catalogada como comunista
y fascista. Todo estigma le valía la desaprobación de
los dirigentes que la perseguían incesante.
Casada muy joven, marcó una distancia considerable con su marido,
al cual mantuvo cerca para enaltecer las apariencias de un matrimonio
perfecto pero, con quien durmió en habitaciones separadas durante
su enlace.
Personalidades diversas contaron con la aprobación y el rechazo
hacia esta mujer apasionada por el mundo de la escritura, el mismo que
supo, desde su independencia, ganarse la aceptación y la persecución
de los gobiernos. En los años `30 conoció a Jean Cocteau,
Jacques Lacan, Henry Miller, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges,
Benito Mussolini, Virginia Woolf, y otros tantos. También Indira
Gandhi llegó a Buenos Aires en el año 1968 y visitó
su mansión. Luego, en la Embajada de la India, entregó
a Victoria el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Visva Barathi.
Victoria amó su casa de San Isidro. Poblada de jardines que rodeaban
la estancia, supo alimentarse de todo el perfume de aquellas flores
que inspiraron las mejores páginas, aquellas que desvelaron a
los políticos impacientes de los años `50. Donó
su mansión a la UNESCO para la realización, promoción,
estudio, experimentación y desarrollo de actividades culturales,
literarias, artísticas y de la comunicación social.
Un sábado de enero de 1979, Victoria falleció después
de haber vivido casi ochenta y nueve años. Su filosofía
basada en el arte de la independencia y la justicia de los derechos
humanos, permanece grabada en las páginas de su testamento literario.
El aire rebelde de su conducta quedó anclado en su querido San
Isidro natal y, aunque muchos, negociaron el modo de exterminar su pensamiento,
Victoria se aferró (con su espíritu) a las paredes y a
los árboles de su entrañable Villa Ocampo.
Victoria dijo: “no hay mejor pasaporte que el talento”.
Y Victoria, viajó con él.
Si usted quiere visitar Villa Ocampo, cuente con estos datos:
Dirección y contacto: Elortondo 1837, Beccar. Tel. 4732-4988.
visitas@villaocampo.org
Como llegar: Transporte público: Colectivo Línea 60 ramal
BAJO (cartel rojo)
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de taxis municipales, en la misma estación.
En auto, desde Capital: por Av. Del Libertador en dirección Norte
(Tigre)