Artículo
Publicado en el Periódico Domine Cultural Nº 13
EL NECESARIO ADIÓS A LA
ESCUELA - BURBUJA
“Educación y Democracia Participativa”
RAZONES PEDAGÓGICAS Y SOCIALES
La disociación entre escuela y contexto es un esquema poco novedoso.
Históricamente la escuela se ha conformado como el lugar privilegiado
de la abstracción y de la descontextualización. Esta concepción
de escuela da como resultado un tipo de enseñanza enciclopedista
y un “aprendizaje” basado únicamente en la memoria
a corto plazo.
La posibilidad de transferencia y aplicabilidad de este tipo de aprendizaje
resulta muy escasa. Estos saberes, en el mejor de los casos, son recitados
prolijamente por los alumnos en el acotado mundo áulico pero,
sin embargo, están destinados a morir al momento de establecer
contacto con el mundo exterior.
Lograr la ruptura de este modelo de escuela-burbuja es un desafío
que vale la pena afrontar. Cuando se ubica al alumno en una situación
de aprendizaje vivencial, cuando se trabaja sobre su realidad más
cercana, cuando se hace del contexto contenido, la experiencia de aprendizaje
se torna altamente significativa y vital.
Además de lograr aprendizajes más profundos a nivel conceptual,
la vinculación de la escuela con la comunidad implica una importante
enseñanza en lo actitudinal: incentivando desde los primeros
años de escolaridad actitudes tales como la participación,
la solidaridad, el compromiso, la no - violencia y la toma de decisiones,
desde el fortalecimiento de la identidad local (ciudad, barrio). Esto
implica educar ciudadanos comprometidos con su contexto, productores
y transformadores de su medio: único camino para la formación
de una ciudadanía responsable y participativa.
La educación para la democracia participativa debe emprender
este giro pedagógico.
Debe pensar en una escuela que trabaje con el contexto, con un currículum
que parta de la situación de los alumnos ya que sin una ruptura
del modelo de escuela burbuja se seguirá trabajando desde la
abstracción, siempre legitimadora de las desigualdades.
Se trata de resignificar el rol de la institución escolar rescatando
su aspecto transformador y para eso es necesario pensar en una escuela
abierta, a la participación de los alumnos y de los padres, al
trabajo pedagógico comprometido y situacional.
Fue a partir de estos pensamientos que surgió en el año
2001 el proyecto Aprendiendo a Participar desde la Asociación
Ciudadanos por la Democracia Participativa (ACDePa), como una propuesta
pedagógica para educar en la participación, la cultura
de paz y la formación en valores.
Proyecto “Aprendiendo a Participar”
La Asociación Ciudadanos por la Democracia
Participativa, luego de acompañar muchos procesos de participación
de adultos (Presupuesto Participativo, Asambleas barriales, Consejos
vecinales) llegó en el 2001 a dos conclusiones poco felices:
• la baja participación juvenil en estos espacios,
• y la asociación tácita, entre los asistentes,
del par conceptual participación=protesta.
Empezamos de a poco a comprender que si bien es de cabal importancia
que se abran espacios de participación, es imprescindible acompañar
estos espacios con la implementación de propuestas pedagógicas
que eduquen, nada más y nada menos, que en el ejercicio de la
transformación social.
“Aprendiendo a Participar” surge con este espíritu,
intentando fomentar el ejercicio de la toma de decisiones desde los
primeros años de la formación escolar. Un proyecto que
intenta compartir con los alumnos dos ideas fundamentales a la hora
de cambiar la mirada acerca de lo social:
1) La realidad es susceptible de ser tansfomada
2) La participación propositiva es la vía para esa transformación.
“Apendiendo a Participar” es una propuesta
pedagógica que fomenta una relación con el contexto de
tono conflictivo, entendiendo el valor pedagógico y social del
conflicto, como motor de reestructuraciones cognitivas y políticas
respectivamente.
Su objetivo: introducir a los alumnos de establecimientos educativos
de nivel inicial, primaria y secundaria en estrategias participativas
con la comunidad barrial, resignificando lo local.
ESTRUCTURA de “APRENDIENDO
A PARTICIPAR”
Este proyecto consta de tres momentos
De la Protesta a la Propuesta
Los alumnos se acercan al barrio para delimitar las problemáticas
que visualizan. Se realizan recorridas por el barrio, sesiones de fotografía,
entrevistas a vecinos. Se elaboran materiales sobre los problemas y
las propuestas pensadas: maquetas, documentos, dibujos, murales fotográficos,
diarios, etc.
Del Dicho al Hecho
En este momento de la experiencia intentamos llevar a cabo, junto con
los chicos, la implementación de las propuestas pensadas. Con
la ayuda de autoridades locales, instituciones vecinales (CGP, Asociaciones,
Clubes, Sociedades de Fomento) vecinos y padres.
De Nosotros a Los Otros
Es la difusión del proceso. Los alumnos se transforman en multiplicadores
de las experiencias realizando una exposición en la escuela y
en Foros de Alumnos Participativos.
Desde el año 2001 Aprendiendo a Participar se viene realizando
en escuelas publicas y privadas de la Ciudad de Buenos Aires. Algunos
logros de los niños y jóvenes ciudadanos fueron: 3 Plazas
recuperadas (Plaza Félix Lima, Plaza Balcarce, Plaza de los Mataderos),
5 calles de Núñez con refuerzo de seguridad vecinal y
despeje de iluminarias, organización de una colecta comunitaria,
Obtención de un trabajo y una pensión para Eduardo, ex
habitante de Plaza Balcarce, Recolección de 200 firmas para presentar
una propuesta de uso para el terreno del EX Padelai.Todos estos grupos
se reunen en Foros de Alumnos Participativos en la Legislatura de la
Ciudad de Buenos Aires.
Hace cinco años que “Aprendiendo
a Participar” nos sigue convenciendo de que es a través
de la educación que se generan los cambios más profundos,
donde se concreta la apuesta a futuro que ameritan las verdaderas transformaciones.
Si pretendemos una Democracia Participativa, estamos obligados a orientar
nuestros esfuerzos hacia la construcción de una Pedagogía
de la Participación como instrumento para valorar las acciones
colectivas y solidarias y el conocimiento del contexto sociocultural.
Al abrir las puertas de la escuela se está abriendo también
el camino del aprendizaje significativo, de la educación en valores,
y por lo tanto de una nueva cultura ciudadana.
Este es el desafío pendiente: Seguir construyendo una Pedagogía
de la Participación.
Porque, ciertamente, sólo a través
de la participación podremos construir ciudades y sociedades
menos dolorosas.
María Paula Querido
Lic. en Ciencias de la Educación. UBA
Asociación Ciudadanos por la Democracia Participativa (ACDePa.
Educación)
www.acdepa.org.ar
info@acdepa.org.ar