Artículo
Publicado en el Periódico Domine Cultural Nº 10
San Pedro González Telmo por Ana
Leguísamo Rameau
Este nombre es la primera nominación que llevó
el barrio sureño en homenaje a San Pedro González Telmo.
Llamado simplemente San Telmo, este hombre nació cerca de Palencia,
España, en el siglo XIII. De familia muy bien, Telmo era un verdadero
intelectual que había elegido la Universidad como manifestación
de sus inquietudes pero el camino hizo que dedicara su vida a Dios.
Cuenta la historia que una tarde, Pedro González, yacía
junto a unos peñascos en compañía de varios pescadores.
De pronto, una tormenta irrumpió y la violencia de la tempestad
sumió en el terror a los hombres de la playa. Posteriormente,
éste dibujó una cruz en el aire, persignándose,
e inmediatamente la tormenta desapareció como por arte de magia.
Ese había sido el milagro de San Pedro González Telmo,
un fraile de la Orden dominicana. El elegido que encomendó su
vida precisamente el día 15 de abril de 1246 (el Domingo de Cuasimodo)
a los cincuenta y seis años de edad, cuando su vida se hallaba
algo precaria por las enfermedades.
Con el tiempo, el barrio que hoy conocemos como San Telmo, adoptó
el nombre de Altos de San Pedro. La República de San Telmo se
fundó el 9 de julio de 1960, precisamente en la Pulpería
"Los Troncos", que se encuentra en la calle Balcarce 959.
Hoy, la Sede Central, se encuentra en Estados Unidos 458.
La gente que llegaba hasta el lugar eran obreros sacrificados y cansados
que se acercaban (en el siglo XVIII) con sus carretas para descansar,
y hacer un alto en el puerto. Por eso tomaron como patrono a San Pedro
González Telmo, aquel que dedicó a predicar el Evangelio
entre los navegantes y pescadores de Galicia y Portugal.
Pronto, el barrio creció y la alta elite se instaló allí.
Domingo French, Esteban Echeverría, Esteban De Luca y otros tantos
pasaron a formar la alta sociedad porteña de San Telmo. Con las
invasiones inglesas el territorio se transformó en un verdadero
río de sangre donde se fundaron dos importantes hospitales. La
historia recuerda a Martina Céspedes, quien aprisionó
a once ingleses que entraron en su hogar, pero el destino quedó
marcado a fuego con el casamiento de uno de estos prisioneros y la hija
de Martina Céspedes. Más tarde, San Telmo sufrió
la terrible epidemia de fiebre amarilla, en 1871, lo cual hizo emigrar
a las familias más adineradas. El abandono de enormes casas hizo
que los inmigrantes obtuvieran un refugio en sus vidas, trasformándose,
penosamente, en conventillos. Había caseríos abandonados
como el Conventillo de la paloma, inquilinato del año 1840, compuesto
por noventa y seis habitaciones y tres patios. El mismo que estaba situado
en Defensa 735. Aquel donde vivió nuestra querida Tita Merello.
En San Telmo, en Chacabuco 1450, también residió la cantante
y actriz Imperio Argentina, la misma que actuara con Carlos Gardel.
El barrio también fue cuna del Ex Presidente Julio Argentino
Roca. También, en Bolívar al 1128, se encuentra el antiguo
Palacio de la Familia Lanusse, donde hoy se ubica la Mutual de Personal
del Banco de Desarrollo.
San Telmo es todo historia y recuerdos de un pasado hoy hecho realidad.
En el imaginario porteño, todavía surcan las ruedas de
carretas abandonadas por los pescadores del fraile de la Orden Dominicana.
Los turistas embelesados por este pedazo de crónica argentina
se mezclan con las creencias del ayer, y San Pedro González Telmo
reaparece dibujando una cruz en el aire para transformarse ante los
hombres de su barrio en la fuente de inspiración donde vivieron
los grandes políticos, obreros y artistas, que ya no están.
Cantarán Tita Merello o Julio Sosa, tal vez:
"¡Candombe! ¡Candombe negro!
¡Nostalgia de Buenos Aires
por las calles de San Telmo
viene moviendo la calle!"