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Artículo Publicado en el Periódico Domine Cultural Nº 8 Puerto de Mar del Plata (Parte II) por Armando Maronese
Como defensa interna portuaria, la Dársena "A" de Pescadores, se halla protegida por la escollera que nace a la altura del kilómetro 0,750 de la escollera sur y a la altura del kilómetro 1,250 de aquél, una nueva para el mismo objeto. La zona comercial consta de tres muelles y un espigón, ubicados de norte a sur: Espigón nº 4 de piedra, de 486 metros de largo. Muelle "A" de piedra, de 230 metros de largo. Muelle "A" de mampostería, alcanzando su ribera norte 502 metros, su cabecera 178 metros y su ribera sur 320 metros. Existe una luz entre este muelle y el "B" de 116,14 metros, que forma la Dársena de Ultramar y Cabotaje. En el interior de la Dársena de Ultramar, está situado el Varadero, propiedad de la Secretaría de Transportes de la Nación (Administración General de Puertos), que tiene un ancho de 49,45 metros y un largo total de 100 metros, constando de dos gradas, la primera de 60 metros de largo y la segunda de 40 metros. CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS DEL PUERTO DE MAR DEL PLATA: Escollera sur: con su morro terminal, 2.750 metros. Su canal de acceso se encuentra fijado en su enfilación en 238º-258º. Tiene un ancho de 80 metros y una profundidad de 8 metros, al cero local. Este puerto cuenta en razón del plan regulador que actualmente lo rige, con tres áreas denominadas comercial, industrial y operativa y con dos sectores zonificados. El sector sur es de carácter comercial (tiene tres dársenas) y en él, se encuentra la posta de inflamables. El sector norte se integra con el muelle de pasajeros adosado al tramo inferior de la escollera y con una dársena militar, para submarinos y un fondeadero para embarcaciones deportivas. Base de cruceros: El puerto de la ciudad de Mar del Plata,
fue elegido estación base de cruceros internacionales y podrán
recalar en la ciudad balnearia, naves con turistas provenientes de todas
las latitudes. La designación corrió por cuenta de la
Asociación de Puertos de Cruceros del Cono Sur. Consideraciones sobre la costa de mar: La parte estudiada para la ubicación del gran puerto comercial de "aguas hondas", comprende la zona entre Cabo Corrientes y Punta Mogotes. Ella afecta más o menos la forma de un arco de círculo, cuya cuerda mayor tiene una longitud de 9.200 metros y una flecha máxima de 1.000 metros. Las salientes que se encuentran en esta sección de playa, se denominan: Punta Cantera, Punta Luro y Punta Brava, estando formadas por grandes bloques de arenisca blanca. Lo que caracteriza la costa estudiada es el hecho de aparecer la piedra a lo largo de todo el coronamiento de las altas barrancas que la constituyen y en muchas partes, la tosca colorada y la tosca calcárea. Entre las acantiladas barrancas y el límite hasta el cual alcanzan las aguas del mar, normalmente, se ha formado una extensa playa de arena, interrumpida de trecho en trecho, por puntas pedregosas o por piedras rodadas desde las alturas. Esta playa, fue mucho más estrecha anteriormente, llegando las aguas del mar hasta el pie de las barrancas de piedra, habiéndose ensanchado por efecto de los naturales aterramientos, producidos por el mar. Además, hubo que observar que el terreno, en la proximidad de la costa, daba lugar a la formación de numerosas depresiones, que servían como desagües naturales y que se prolongaban hasta la misma playa. Régimen de playa: La parte sumergida de la playa era sumamente variable y movediza, estando constituida por arena, en general fina, que la acción combinada de las olas y las corrientes, arrojaban hacia la costa, donde era tomada por los vientos, el cual daba lugar a la formación de numerosos montículos de arena, que sólo alcanzaban a afectar la zona comprendida entre el mar y la barranca, al norte de Punta Mogotes, mientras que al Sur, daban lugar a la formación de verdaderos médanos, constituidos por arena fina y movediza, los cuales ocupaban una parte relativamente estrecha y dejaban al descubierto extensos mantos de tosca calcárea , como sucedía en las proximidades del vértice nº 2 de la triangulación. Los aterramientos producidos por el mar, determinaban la formación, a lo largo de toda la costa, de un banco, que funcionaba como cordón litoral, el cual, podía llegar a ser después de un temporal, doble o desaparecer por completo. Entre dicho cordón litoral y la playa propiamente dicha, quedaba un canal más o menos profundo, mantenido por efecto de las corrientes costeras, originadas por el flujo y el reflujo. El fondo estaba constituido, en general, por una capa de arena de grano regular, redondeado, abundando el cuarzo mezclado con carbonato de calcio, hierro titanizado y conchillas, cuyo espesor entre las profundidades entre 6 y 7 metros, no alcanzaban a los 3 metros. En las proximidades de las salientes de las barrancas y siguiendo la línea de las mismas, se encontraban bancos de piedras completamente descubiertos de arena, los cuales daban lugar a la formación de restingas, cuyo principal efecto era el de introducir cambios en la intensidad y dirección de las corrientes. Estas piedras, en la parte sumergida, se prolongaban en la Punta Luro, hasta la cota (-3,60 metros); en la Punta Cantera, hasta la cota (-8 metros) y la Punta Mogotes, hasta la cota (-15 metros). En las proximidades del arroyo del Barco, el fondo era de arena fuertemente mezclada con barro, cosa que fácilmente se comprendía, pues se tenía en cuenta el hecho de desembocar allí el arroyo mencionado. Esto se pudo constatar por las numerosas muestras obtenidas por intermedio de las uñas de las anclas, al fondear el "Vapor 1.118", en ese sitio. Si se tiene en cuenta que las olas del largo, producen efectos mecánicos de arrastre sobre el fondo, hasta la profundidad de 50 metros, efectos que son conocidos con el nombre de "flujos de fondo" y que son tanto o más notables cuanto más abiertas son las costas y se podía asegurar que, en la playa estudiada, daría lugar siempre a grandes aterramientos, tanto más que la intensidad de los vientos que originan las olas del largo en esa costa, son siempre muy superiores a seis kilómetros por hora que, como es sabido, es la velocidad máxima para la cual se admite que no se hacen sentir los efectos de las olas sobre el fondo. Vientos: Los vientos más frecuentes de la región son y eran los del lado de tierra, es decir: los del Norte a Sur, pasando por el Oeste. En cambio los vientos comprendidos entre el Noreste y el Sur, pasando por el Este, son los menos frecuentes siendo los que más influyen en el estado del mar en la costa y los que originan las tempestades. El viento más molesto y peligroso es el del Sudeste , siguiéndole el de Sudoeste el cual, sin embargo, es atenuado por las elevaciones en la tierra y las restingas del mar. Aparte de esto, si los vientos del Sudoeste o los del Sur, soplan sin interrupción por más de diez horas, el oleaje corre la costa haciendo sentir sus efectos frente al arroyo del Barco, durante tres días, por lo general. Por lo que a su intensidad se refiere, no existen los vientos débiles o suaves siendo, en cambio, muy generales los vientos frescos y fuertes. La influencia de los vientos sobre el estado del tiempo, es la siguiente: cuando los vientos comienzan a soplar del Norte girando en sentido inverso a las agujas del reloj, el tiempo es bueno; en caso contrario, era señal de mal tiempo. Las "virazones" son siempre del primer cuadrante. Olas: El oleaje en Mar del Plata, es producido por los vientos que soplan entre el Norte y el Sudoeste, pasando por el Este. Las mayores olas observadas, alcanzaron a 3 metros de altura y fueron producidas por un viento del Sur sudoeste, que sopló el 16 de marzo de 1910. Pero, el oleaje más fuerte y temible, es el producido por los temporales acompañados por los vientos del Sudeste y que soplan, por lo general, en la estación del invierno y contra los cuales no existe reparo natural alguno. Debido a ello, se le dio la forma que tiene a la escollera Sur. Mareas: La sucesión de las mareas es bastante irregular, por ser fuertemente influenciadas por los vientos y corrientes locales, de suerte que el período de flujo y reflujo, puede variar entre 3 horas, 40 minutos y 9 horas y veinte minutos. El -cero- adoptado, es el mismo que estableció el ingeniero Federico C. Beltrami, el cual se halla a la cota (- 0,35 metros), con respecto al -cero- del Riachuelo de Buenos Aires. El establecimiento del puerto, es de 4 horas, 18 minutos. La amplitud media de la marea, es de (+ 1,04 metros).
El nivel medio del mar es (- 0,83 metros). Las demás características
referidas al cero adoptado y al cual están ligadas las cotas
de los estudios practicados, son: Corrientes: La corriente general de marea, en el largo, tira generalmente hacia el Norte noroeste, durante el flujo, pudiendo alcanzar una velocidad de 3 millas por hora. Pero en las proximidades de la costa, por efectos de los bajos fondos y vientos reinantes, se halla fuertemente perturbada, tanto en dirección como en intensidad, pudiéndose producir el fenómeno de la inversión de la corriente, con respecto a la dirección reinante en el largo y para un mismo período de la marea. En la proximidad de la playa y durante el período de flujo, la corriente se produce en dirección Norte y en sentido contrario durante el reflujo, siendo de intensidad reducida. Sin embargo, en la proximidad de los fondos de piedra, esta intensidad se aumenta debido posiblemente a estrechamientos de los canales de la costa, cosa que puede observarse fácilmente observando el color del agua, la cual cambia de tinte a causa de las remociones que se producen en el fondo. Armando Maronese
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