Artículo
Publicado en el Periódico Domine Cultural Nº 1
Jesús, el Mesías por Geovanny
A. Barrantes
Tres días después de su estreno en los cines
de los Estados Unidos, la película del director Mel Gibson contaba
con el interés de un público sediento de ver lo que desde
hacía días se conocía como la más controversial
de todas las películas de Jesús que se hayan filmado jamás.
Para los judíos, la película fortalecerá
el sentimiento antisemita que se viene dando desde años atrás;
para los cristianos y estudiosos de la Biblia, muestra la realidad de
lo que sucedió, no solo por que está fundamentada fielmente
en los escritos evangélicos, sino por que está basada
en la historia real expuesta en los escritos no solo bíblicos
sino de aquella época.
La Biblia cuenta con los hechos tal y como sucedieron,
en ningún momento acusa a judíos o romanos de lo acontecido,
la razón de su muerte fue dar su vida por todos nosotros, de
ahí que , charlando con Nicodemo, Jesús le afirma que:"
tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito para
que todo aquel que en él crea, no se pierda, más tenga
vida eterna”. Juan 3:16.
El murió porque a eso vino, para dar su vida en
rescate de todos, por cuanto todos habíamos pecado y estábamos
destituidos de la gloria de Dios, Romanos 3:23. El vino a salvar tanto
a judíos como a griegos, por cuanto todos necesitaban de su salvación,
Romanos 1:16-17, 10:12-13.
Cierto es que los judíos, ignorando la profecía
de Isaías en el capítulo 53, esperaban un libertador,
alguien que no solo les liberara del yugo romano, sino que les protegiera
para siempre; pero su mayor problema no era Roma, ni sus pasados o futuros
imperios enemigos, su gran angustia consistía en el pecado que,
tanto a ellos, como al mundo entero, aflige, ata, domina y aleja de
Dios por toda la eternidad.
El hombre fue alejado de la presencia de Dios cuando desobedeció
en el huerto del Edén, Génesis 3:23-24; al comer del árbol
prohibido, la Biblia dice que la primera pareja coció hojas de
higuera y se hicieron delantales; pero eso no cubría la falta
de su pecado; Dios, por su parte hizo túnicas de pieles y los
cubrió, Génesis 3:21, sacrificando el primer animal y
mostrándoles la forma cómo serían perdonados en
el futuro. De la misma forma Jesús como cordero de Dios fue a
la cruz por nosotros y cubrió nuestros pecados ante Dios y fuimos,
de esa forma reconciliados con él.
Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;
como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores,
enmudeció, y no abrió su boca. Isaías 53:7
Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió
consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación,
2 Corintios 5:18.
Hay otra pista para entender que Dios buscaba el sacrificio
perfecto para nosotros, aún antes de nuestra liberación
política o económica y la encontramos en Génesis
4:1-2, donde nos habla de dos hermanos: Caín y Abel, el primero
fue labrador de la tierra, Abel fue pastor de ovejas.
Cada uno se propuso traer un sacrificio a Dios, cada uno
trajo de lo que tenía, pero Jehová miró con agrado
la ofrenda de Abel, v.4; de allí surge el odio de Caín
por su hermano a tal punto de llevarle a cometer el primer asesinato
de la historia de la humanidad, Génesis 4:8; pero la enseñanza
primordial de todo esto es que Dios se agradó del sacrificio
de Abel por cuanto él ofreció un cordero en el altar y
esto era el acto perfecto para buscar el perdón de Dios.
Más adelante, Abraham, el padre de la fe; recibe
el mandato de sacrificar a su hijo; así que se dirige tempranito
con él hacia el lugar que Dios le mandó; cuando llegó
dejó a sus criados y les pidió que esperaran. Génesis
22:6 dice que Abraham tomó la leña del holocausto y la
colocó sobre su hijo Isaac y se fueron.
Cuando Isaac preguntó por el cordero, Abraham profirió
unas palabras proféticas:” Dios se proveerá de cordero
para el holocausto, hijo mío”. Génesis 22:8. La
historia nos dice que Dios impidió el sacrificio y cuando Abraham
alzó sus ojos y miró, a sus espaldas un carnero trabado
en un zarzal por sus cuernos y tomándolo, lo ofreció en
sacrificio. Génesis 22:13.
Nuevamente, en el versículo 14, la frase de Abraham:
“Jehová proveerá”; señala el destino
de alguien que sería sacrificado, tomando el lugar de la humanidad,
con una cruz a sus espaldas, dirigiéndose al Gólgota,
para dar su vida.
El pueblo de Israel espera su Mesías, sin darse cuenta que el
Mesías ya vino; es Juan en su evangelio en el capítulo
1:11 quien afirmó: “ A los suyos vino y los suyos no le
recibieron”.
Todos dudaron de su identidad, y aunque por momentos pensaron
que el escogido de Dios, también dudaron de él y le cuestionaron:
Juan el Bautista en momentos difíciles de prueba.
Y llamó Juan a dos de sus discípulos, 19
y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú
el que había de venir, o esperaremos a otro? Mateo 11:18-19.
La samaritana, luego de conversar con él, y haber
oído de sus propios labios que era el Mesías, se fue corriendo
y preguntando: “No será este el Cristo”. Juan 4:29.
Cuando Felipe le habló a Natanael de Jesús,
este exclamó: “ ¿De Nazaret puede salir algo de
bueno?” Juan 1:46.
Los apóstoles, luego de su muerte, dudaban y se
afligían, sin entender que él resucitaría, tal
y como lo había prometido. Lucas 24:13-35.
Aunque el yugo de Roma siguió afligiendo a judíos
y a pueblos enteros; Jesús al solucionar el mayor problema del
hombre, dando su vida por el pecado. De esto habló el profeta
Isaías:
1¿Quién ha creído a nuestro anuncio?
¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
2Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz
de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos,
mas sin atractivo para que le deseemos. 3Despreciado y desechado entre
los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y
como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no
lo estimamos.
4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió
nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios
y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido
por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él,
y por su llaga fuimos nosotros curados. 6Todos nosotros nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová
cargó en él el pecado de todos nosotros.
7Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero
fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores,
enmudeció, y no abrió su boca. 8Por cárcel y por
juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la
contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y
por la rebelión de mi pueblo fue herido. 9Y se dispuso con los
impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque
nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Isaías 53:1-9.
En esta escritura, el profeta Isaías nos muestra
un cuadro del Mesías sufrido que entrega cual cordero su vida
por nosotros. Tal es el castigo que sufrirá que no se le parece
al hombre que era, perderá toda su hermosura, todo atractivo
ha sido arrancado de él; no es el hombre esperado por todos,
al contrario, será despreciado y desechado, enfrentará
dolores, quebranto y no será valorado ni estimado.
Pero llevará nuestras enfermedades, sufrirá
nuestros dolores; y aunque se le tenga por un mártir, en realidad
lleva nuestras rebeliones y será molido por nuestros pecados,
sufrirá el castigo de nuestra paz y por su llaga fuimos curados.
El cargó con nuestra rebelión, esa rebelión
que nos alejó de Dios; el profeta proclamó que sería
llevado al matadero y como una oveja no se defenderá, ni abriría
sus labios, sin embargo, vería linaje y la generación
de los que le sigan constituiría un pueblo glorioso.
Pero si esto no basta para creer, podemos revisar su persona
y compararla con el Mesías prometido para darnos cuenta de que
en el se cumplieron todas las profecías de los profetas antiguos.
Solo daremos algunas de las tantas profecías señaladas
en el tiempo del Antiguo Testamento, para comprobar que en él
se cumplió todo aquello que se esperaba del Mesías:
Profecía Texto bíblico Cumplimiento.
Nacería de la simiente de la mujer. 15Y pondré enemistad
entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta
te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañal.
Génesis 3:15. 31Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás
a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. 32Este será
grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor
Dios le dará el trono de David su padre; 33y reinará sobre
la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. 34Entonces
María dijo al ángel: ¿Cómo será esto?
pues no conozco varón. 35Respondiendo el ángel, le dijo:
El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo
te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo
Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
Lucas 1:31-35.
Nacería de una virgen. 14Por tanto, el Señor mismo os
dará señal: He aquí que la virgen concebirá,
y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Isaías 7:14. 18El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando
desposada María su madre con José, antes que se juntasen,
se halló que había concebido del Espíritu Santo.
19José su marido, como era justo, y no quería infamarla,
quiso dejarla secretamente. 20Y pensando él en esto, he aquí
un ángel del Señor le apareció en sueños
y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María
tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo
es. 21Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,
porque él salvará a su pueblo de sus pecados. 22Todo esto
aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor
por medio del profeta, cuando dijo:
23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un
hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel,
que traducido es: Dios con nosotros. 24Y despertando José del
sueño, hizo como el ángel del Señor le había
mandado, y recibió a su mujer. 25Pero no la conoció hasta
que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.
Mateo 1:18-25.
Una estrella anunciaría su nacimiento y reyes vendrían
a adorarle. Lo veré, más no ahora;
Lo miraré, más no de cerca;
Saldrá ESTRELLA de Jacob,
Y se levantará cetro de Israel,
Y herirá las sienes de Moab,
Y destruirá a todos los hijos de Set.
Números 24:17.
Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al
resplandor de tu nacimiento.
Isaías 60:3. ¿Dónde está el rey de los judíos,
que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos
a adorarle.
Mateo 2:2.
. 9Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he
aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante
de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.
10Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
Mateo 2:9-10.
De la descendencia de David. 10Acontecerá en aquel tiempo que
la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón
a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación
será gloriosa.
Isaías 11:10 23Jesús mismo al comenzar su ministerio era
como de treinta años, hijo, según se creía, de
José, hijo de Elí.
Lucas 3:23,
Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David,
hijo de Abraham. Mateo 1:1.
Isaí engendró al rey David.
Mateo 1:6
Descendiente de Belén Miqueas 5:2
Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre
las familias de Judá, de ti me saldrá el que será
Señor en Israel. Cuando Jesús nació en Belén
de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén
unos magos.
Mateo 2:1.
4Y José subió de Galilea, de la ciudad de
Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por
cuanto era de la casa y familia de David; 5para ser empadronado con
María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.
6Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los
días de su alumbramiento. 7Y dio a luz a su hijo primogénito,
y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre,
porque no había lugar para ellos en el mesón.
Lucas 2:4-7.
Su nombre será Emanuel Por tanto, el Señor mismo os dará
señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará
a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Isaías 7:14. He aquí, una virgen concebirá y dará
a luz un hijo,
Y llamarás su nombre Emanuel,
que traducido es: Dios con nosotros.
Mateo 1:23
Sobre él reposará el Espíritu Santo. 2Y reposará
sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu
de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y
de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.
Isaías 11:2.
El Espíritu de Jehová el Señor está
sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado
a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados
de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos
apertura de la cárcel. Isaías 61:1
16Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego
del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu
de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
17Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado,
en quien tengo complacencia.
Mateo 3:16-17.
Llamado de Egipto. Oseas 1:11.
Y se congregarán los hijos de Judá y de Israel, y nombrarán
un solo jefe, y subirán de la tierra; porque el día de
Jezreel será grande. 5y estuvo allá hasta la muerte de
Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio
del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.
Mateo 2:15.
Zabulón y Neftalí serán visitadas con un avivamiento.
Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora
en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que
livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y
a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria
el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los
gentiles. 2El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban
en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.
Isaías 9:1
12Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió
a Galilea; 13y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum,
ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí.
Mateo 4:12-13.
Posará en su templo Hageo 2:8.
Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de
los ejércitos. 9La gloria postrera de esta casa será mayor
que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré
paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.
Malaquías 3:1
He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará
el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a
su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel
del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha
dicho Jehová de los ejércitos.
12Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera
a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó
las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas.
Mateo 21:12.
Entrará a su pueblo cabalgando sobre un burro. Zacarías
9:9.
Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija
de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo
y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo
de asna. 6Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús
les mandó; 7y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre
ellos sus mantos; y él se sentó encima. 8Y la multitud,
que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros
cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino.
9Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo:
¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre
del Señor! ¡Hosanna en las alturas! 10Cuando entró
él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo:
¿Quién es éste? 11Y la gente decía: Este
es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea.
Mateo 21:6-11.
Sería vendido por 30 piezas de plata. Zacarías 11:12.
Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y
pesaron por mi salario treinta piezas de plata. y les dijo: ¿Qué
me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron
treinta piezas de plata.
Mateo 26:15
Sería afligido y no abriría su boca. Isaías 53:7
Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero
fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores,
enmudeció, y no abrió su boca.
Isaías 53:7 3Pilato entonces le dijo: ¿No oyes cuántas
cosas testifican contra ti? 14Pero Jesús no le respondió
ni una palabra; de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho.
Mateo 27:12-13.
Sería castigado y herido. Mas él herido fue por nuestras
rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue
sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
Isaías 53:5 Entonces le soltó a Barrabás; y habiendo
azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.
Mateo 27:26
Sería escupido y golpeado. Di mi cuerpo a los heridores, y mis
mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro
de injurias y de esputos.
Isaías 50:6 Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron
de puñetazos, y otros le abofeteaban. Mateo 26:67
Lastimarían sus manos y pies. Porque perros me han rodeado;
Me ha cercado cuadrilla de malignos;
Horadaron mis manos y mis pies.
Salmo 22:!6.
Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí.
Lucas 23:33.
Echarían suertes sobre su ropa. Repartieron entre sí mis
vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.
Salmo 22:18. Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí
sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el
profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron
suertes.
Mateo 27:35.
Se acostumbraría a quebrar los huesos de los que eran crucificados.
Pero en cuanto a Jesús, ningún hueso le fue quebrado.
El guarda todos sus huesos;
Ni uno de ellos será quebrantado.
Salmo 34:20. 33Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya
muerto, no le quebraron las piernas. Juan 19:33.
Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la
Escritura: No será quebrado hueso suyo.
Juan 19:36.
Oraría por los pecadores. Por tanto, yo le daré parte
con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto
derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores,
habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.
Isaías 53:12. Y Jesús decía: Padre, perdónalos,
porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos,
echando suertes.
Lucas 23:34.
La forma como moriría el que le traicionaría, el cual
sería reemplazado..
Sean sus días pocos;
Tome otro su oficio.
Salmo 109:8.
18Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo,
y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas
se derramaron. 19Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén,
de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama,
que quiere decir, Campo de sangre. 20Porque está escrito en el
libro de los Salmos:
Sea hecha desierta su habitación,
Y no haya quien more en ella;
y:
Tome otro su oficio.
Hechos 1:18-19.
Le darían a beber hiel y vinagre. Me pusieron además hiel
por comida,
Y en mi sed me dieron a beber vinagre.
Salmo 69:21. 34le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después
de haberlo probado, no quiso beberlo. Mateo 27:34.
Sepultado con los ricos se dispuso con los impíos su sepultura,
mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo
engaño en su boca.
Isaías 53:9. 50Había un varón llamado José,
de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón
bueno y justo. 51Este, que también esperaba el reino de Dios,
y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos,
52fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. 53Y quitándolo,
lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto
en una peña, en el cual aún no se había puesto
a nadie. 54Era día de la preparación, y estaba para comenzar
el día de reposo. Mateo 23:50-54.
Jesús mismo apeló a las palabras dichas por los antiguos
para que entendiéramos quien era él
El vino a cumplir la ley:
17No penséis que he venido para abrogar la ley
o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Mateo
5:17.
Las escrituras son las que dan testimonio de él.
9Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en
ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio
de mí. Juan 5:39.
Con respecto a Juan el Bautista, Jesús afirmó
que cumplía las palabras del Profeta Isaías:
Porque éste es de quien está escrito:
He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz,
El cual preparará tu camino delante de ti. Mateo 11:10.
En sus actos y palabras encontramos frases que nos señalan
el cumplimiento de la profecía o de las palabras dicha por los
antiguos, entre ellas: para dar cumplimiento de lo dicho por los profetas,
para cumplir lo escrito, en cumplimiento de lo dicho por los antiguos,
etc.
Que él había prometido antes por sus profetas
en las santas Escrituras. Romanos 1:2.
Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa
espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales
aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 6Por lo cual también
contiene la Escritura:
He aquí, pongo en Sion la principal piedra del
ángulo, escogida, preciosa;
Y el que creyere en él, no será avergonzado. 1 Pedro 2:5-6.
43De éste dan testimonio todos los profetas, que
todos los que en él creyeren, recibirán perdón
de pecados por su nombre. Hechos 10:43.
. 2Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres
días de reposo* discutió con ellos, 3declarando y exponiendo
por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese,
y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio,
decía él, es el Cristo. Hechos 17:2 y 3.
.
Todo lo que Dios había prometido anteriormente por boca de sus
siervos, sean 3000 años atrás o 100 años, se cumplió
en la persona de Cristo.
La confusión está en que la humanidad, en
especial el pueblo judío esperaban un libertador político
pero el vino y dio su vida por sus pecados, libertándonos del
poder de Satanás para siempre. Juan 8:36 dice: “Si el hijo
os libertare seréis verdaderamente libres”.
Los culpables, ¿quiénes fueron? No podemos
señalar a los romanos o los judíos, por cuanto todos estábamos
bajo maldad y él dio su vida por todos nosotros. Cada uno de
nosotros, es la causa de su muerte.
Pero la idea no es que nos sintamos culpables o le tomemos
como mártir, sino que acudamos a su salvación dando a
él nuestro corazón y pasando así a ser parte del
linaje especial que conformamos su pueblo. Ver Isaías 53:10-11.
Por la fe en su sangre derramada cual cordero alcanzamos
la salvación de nuestro pecado y la vida eterna. El es el camino
al Padre, es la verdad y la vida, Juan 14:6; él da agua de vida
al que tiene sed espiritual, Juan 7:37; él nos da vida en abundancia,
Juan 10:10.
Todo aquel que en él crea no será avergonzado,
Romanos 10:11, alcanzará victoria sobre su vida espiritual y
una paz que no existen palabras para describirla.
Los judíos no deben sentirse ofendidos con el relato
de su muerte, al contrario, deben alegrarse que el salvador del mundo
nació, creció, murió y resucitó en su tierra
y por su causa la humanidad tiene ahora la respuesta que busca.
Lejos de atacarle o quererle negar, hay un camino, uno
solo de salvación y paz y este es Jesucristo. No hay excusas,
el cumplió en sí mismo todo aquello que se habló
en el Antiguo Testamento y no hay nada que esperar; el Mesías
vino y ahora, victorioso, espera que le entregues tu corazón
y dejes de buscar lo que el mundo no puede darte y dejes de esperar
aquello que ya vino y fue rechazado.